Observo la forma de las nubes, todas son lo mismo y ninguna es igual como mis pensamientos, que fluyen, se liberan en mi mente para morir en mi boca, junto al silencio de mi alma, como una vela que arde, liberando calor y luz mientras se consume lentamente..
Como la complejidad de mis palabras, mis pensamientos mas secretos, lo que no pude decir, lo que guardé, lo que soñé y lo que viví, una cárcel de letras de la que conozco cada pared, rendija y suelo.
Bailo con mis fantasmas, les saludo para que expíen mis pecados..
Y cuando miro el abismo, recuerdo sonrisas, risas y fábulas, que no hay nada como ver aquello que nadie puede ver, que te toquen el corazón, que te acaricien el alma, que te sacudan los demonios, porque cuando la fuerza me abandona, siempre una sonrisa.
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